La familia – Sal de tu Mente
Lección 1, Tema 1
En Progreso

La familia

Juanjo 25/02/2024

Algunos aspectos de la conducta de los individuos no pueden ser explicados únicamente por su personalidad, sino más bien como respuesta a un desorden del sistema familiar.

La perspectiva del sistema familiar permite abordar la realidad desde lo contextual, lo interactivo y lo relacional.

Dentro del sistema familiar intentamos buscar un equilibrio entre dos fuerzas, la estabilidad y el crecimiento.

La primera regla del sistema familiar es que todos los miembros pertenecen a la familia. No se puede no pertenecer. Al igual que la primera ley de la comunicación, la que dice que no se puede no comunicar, lo mismo ocurre con la pertenencia al sistema familiar.

Esta ley significa que si un miembro de la familia se ha distanciado, por ejemplo a causa de un conflicto familiar, no ha dejado de pertenecer, sino que más bien es el miembro que se ha distanciado, pero sigue siendo un miembro en la familia. La familia lo etiqueta como el miembro que se ha distanciado, y él mismo se auto etiqueta como tal, aunque sea de forma inconsciente.

De esta forma, cuando un miembro de la familia queda excluido, olvidado o despreciado, el sistema familiar entra en desequilibrio, y la fuerza sistémica ( no individual ) que busca la estabilidad del sistema tiende a que otro miembro cumpla la función que se ha dejado de realizar.

De esta forma son los miembros excluidos de la familia los que generan más impacto sobre ella, ya que estas necesidades del sistema que quedan no resultas pueden ser transmitidas a otros miembros de la mis generación o de la generación siguiente.

La segunda regla es que hay un orden en la familia, de forma que es importante la función del tiempo, quién ha venido antes y quién después.

Dentro de un sistema familiar, por ejemplo, los padres han llegado antes que los hijos, por tanto tienen prioridad y más derechos.

Sin embargo, esta misma regla temporal define que si se crea un nuevo sistema familiar, por ejemplo cuando los hijos crean su nueva familia, este nuevo sistema tiene prioridad sobre el de origen. Si damos más importancia a nuestros padres y hermanos que a nuestra pareja, la nueva familia no va a ser duradera.

La tercera regla es es la compensación adecuada, lo que quiere decir que existen interacciones de dar y tomar a distintos niveles. Los padres dan a los hijos y los hijos solo pueden tomar. La compensación sólo puede producirse cuando los hijos dan a sus propios hijos. una generación da, la siguiente toma y lo pasa a la siguiente generación.

La vida llega a través de los padres y es imposible compensar esta donación. LA “deuda” se alivia a través de lo damos a los propios hijos o de otra forma a la comunidad. Equilibrar la deuda con los padres sólo lleva al desequilibrio de uno mismo. intentar resolver la vida de los padres es una misión imposible.

En la pareja, la relación es de iguales, por tanto ambos dan y ambos toman, y al mantener este equilibrio en el intercambio la relación crece.

Scroll Up