Compasión tonta – Sal de tu Mente
Lección 1, Tema 1
En Progreso

Compasión tonta

Juanjo 29/02/2024

Es necesario diferenciar la “compasión”, de la denominada por los budistas “compasión tonta”.

La compasión no es “buenismo”, no se trata de complacer siempre a los demás; existen ocasiones en que lo más compasivo que podemos hacer por el otro y por nosotros mismos es ponerle límites.

La cuestión es tener claro qué es lo que va a disminuir el sufrimiento a más largo plazo y al mayor número de personas (incluidos nosotros).

Además, si la función de la compasión es aliviar el sufrimiento y en una relación soy yo quien más sufre, no será adaptativo pretender aliviar el sufrimiento del otro antes de ocuparme del mío.

Si la compasión o la amabilidad para con otro me hace daño, es una señal de que no estoy usando una compasión sabia.

Hay que tener en cuenta, además, que comprender a quienes hacen daño no significa que debamos disculparlos de la responsabilidad de sus actos. Entender y perdonar no es sinónimo de consentir.

Llegados a este punto, es necesario aclarar, además, que no siempre lo adaptativo es intervenir en la vida de los demás.

Aunque pueda conmovernos el sufrimiento de un ser querido, por ejemplo, a veces es necesario abstenerse de intervenir en su vida, a fin de permitirle el espacio necesario para que desarrolle por sí mismo las habilidades que le permitan enfrentarse al sufrimiento y le ayuden a evolucionar en su vida.

Por otra parte, no intervenir en la vida de los demás no significa no apoyarles. No actuar no significa no acompañarles en su proceso; a veces simplemente estar a su lado ya es la ayuda que necesitan.

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